LEVANTAMIENTO DE ENERO DE 1863
El Levantamiento de Enero de 1863, una de las mayores insurrecciones nacionales polacas del siglo XIX contra el dominio del Imperio ruso, despertó una amplia ola de solidaridad internacional. Entre quienes manifestaron un apoyo más visible y simbólico se destacó Giuseppe Garibaldi, héroe del Risorgimento italiano y figura emblemática de las luchas por la libertad en Europa.
Aunque Garibaldi no llegó a enviar fuerzas militares significativas a Polonia, su respaldo político y moral fue claro y contundente. Conmovido por la causa polaca, dirigió un llamamiento a las naciones de Europa exhortándolas a socorrer a un pueblo que, al igual que Italia, luchaba por su independencia y su derecho a la autodeterminación. En el imaginario europeo de la época, Garibaldi encarnaba la figura del combatiente por la libertad de los pueblos, y su voz tenía un peso considerable.
El papel de Garibaldi y de sus seguidores
El compromiso garibaldino con el levantamiento se manifestó de varias maneras. Su hijo, Menotti Garibaldi, intentó organizar una legión de voluntarios italianos destinada a combatir junto a los insurgentes polacos. Si bien el proyecto no logró reunir una fuerza numerosa, un pequeño contingente de alrededor de cincuenta voluntarios —conocidos como los garibaldinos— consiguió llegar a Polonia.
Este destacamento fue puesto bajo el mando de Francesco Nullo, veterano de las campañas de unificación italiana y hombre de confianza de Garibaldi. Los voluntarios italianos se integraron a las fuerzas insurgentes polacas, aportando no solo experiencia militar, sino también un poderoso mensaje de fraternidad internacional.
La batalla de Krzykawka
El episodio más recordado de la participación italiana tuvo lugar el 5 de mayo de 1863, durante la batalla de Krzykawka. En ese combate, el destacamento de Nullo se enfrentó a tropas rusas muy superiores en número. Francesco Nullo y su compañero Elia Marchetti murieron en acción, convirtiéndose en mártires de la causa polaca y en símbolos perdurables de la solidaridad europea con el levantamiento.
Apoyo indirecto y formación militar
Además del envío de voluntarios, el respaldo de Garibaldi contribuyó a la creación de una escuela militar polaca en Génova, destinada a la formación de futuros insurgentes. Este apoyo indirecto demuestra que, aunque consciente de las limitaciones prácticas del envío de grandes contingentes armados, Garibaldi buscó colaborar de manera concreta con la lucha polaca.
¿Por qué Garibaldi no envió más hombres?
Garibaldi consideraba que, dadas las condiciones políticas y militares del momento, el envío de fuerzas numerosas carecía de posibilidades reales de éxito. Sin embargo, esta evaluación estratégica no disminuyó su profunda empatía con el sufrimiento y las aspiraciones del pueblo polaco, ni su voluntad de ayudar dentro de lo que consideraba viable.
Legado
La participación de los voluntarios italianos en el Levantamiento de Enero dejó una huella duradera. Su sacrificio se convirtió en un símbolo de solidaridad entre pueblos que luchaban por la libertad. En Polonia, ese recuerdo se materializó en diversos homenajes, como el monumento a Francesco Nullo en Varsovia y la denominada Polana Nullo, cerca de Olkusz, en el lugar donde cayó en combate.
La relación entre Garibaldi y el Levantamiento de Enero de 1863 constituye así un capítulo significativo de la historia europea del siglo XIX: el de una causa nacional que, aun derrotada militarmente, supo despertar la conciencia y el apoyo de quienes veían en la libertad de un pueblo la libertad de todos.
Consultor:
Profesor Dr. Tadeusz Trocikowski.
Imágenes
Andrés Chowanczak
Vicepresidente de la Unión de los Polacos en la República Argentina
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