El sacerdote polaco vuelve a su tierra natal, luego de 33 años de trabajo en Argentina. Perteneciente a la orden del Verbo Divino, su labor en este país estuvo dedicada principalmente a la comunidad argentina, pero tras el fallecimiento del padre Javier Solecki, él tomó la responsabilidad de conducir la Iglesia Polaca de Buenos Aires, ubicada sobre la calle Mansilla 3847.
Su retorno a Polonia llega por un ofrecimiento dentro de su orden para tomar un cargo vinculado a las finanzas. Además, es una oportunidad para pasar más tiempo cerca de su madre. En la misa que brindó el domingo 5 de julio, expresó su agradecimiento a la comunidad polaca en Argentina. Señaló que aprendió muchas cosas como sacerdote y como persona. Enfatizó que seguramente volverá a la Argentina todas las veces que pueda.
El padre Cristóbal no sólo brindó las misas en la Iglesia Polaca, sino que también se acercó a las actividades de la comunidad. Fue presidente de la sección de UPRA, Polska Macierz Szkolna (PMS), y por varios veranos acompañó las colonias de vacaciones en La Granja, Córdoba. Durante estos últimos años, ofreció a la comunidad la posibilidad de que exista un cinerario junto a la Iglesia Polaca. Allí los descendientes de polacos pueden depositar las cenizas de sus antepasados y colocar una placa en su memoria. Además, estuvo atento a pedir la financiación necesaria para que la iglesia estuviera en óptimas condiciones.
Tras su partida, las misas en polaco en la Iglesia de la calle Mansilla se continuarán realizando, pero por ahora con una frecuencia reducida. Los padres franciscanos de Maciaszkowo serán los encargados de brindar estas misas, según sus posibilidades. Los próximos 3 domingos las misas serán conducidas por el Padre Provincial Jorge Faliszek. Se harán las consultas y pedidos necesarios para ver si será enviado un reemplazo del padre Cristóbal. Por lo pronto, en este mes de julio habrá misa en polaco los domingos 19 y 26, en su horario habitual de las 11 hs.
La Unión de los Polacos en la República Argentina (UPRA) agradece al padre Cristóbal por la labor realizada durante todos estos años, por su acercamiento a la comunidad polaca y le desea todo lo mejor en esta nueva etapa que comienza.
Fotos: Tadeo Ledzwa